Mi hijo tiene tos de perro: qué hacer y cuándo acudir al médico
Dr. Francisco Javier Recio Valcarce, Pediatra a domicilio, Neumólogo pediátrico
La llamada “tos de perro” o “tos perruna” es un tipo de tos seca, ronca y metálica que recuerda al ladrido de un perro o al sonido de una foca. Suele estar causada por una inflamación de la laringe y las vías respiratorias superiores, conocida como laringitis aguda o falso crup.
Es una enfermedad muy frecuente en niños pequeños, especialmente entre los 6 meses y los 6 años, ya que sus vías respiratorias, la laringe especialmente, son más estrechas y sensibles a la inflamación.
¿Por qué aparece la tos perruna?
La causa más habitual es una infección viral, normalmente producida por los mismos virus que causan el resfriado común.
La inflamación de la laringe provoca:
- Tos seca intensa
- Ronquera o afonía
- A veces un ruido áspero al respirar llamado estridor
La tos perruna tiene características muy reconocibles, es una tos seca y fuerte, que emite un sonido ronco o metálico, especialmente por la noche (al estar tumbado puede empeorar). Puede ir acompañada de una voz ronca en el niño enfermo y, en ocasiones, puede aparecer un silbido al inspirar. Se conoce con este nombre porque muchos padres al solicitar atención médica la definen como un ladrido.
En muchos casos, el cuadro empieza como un catarro leve y, horas después, aparece la característica tos metálica.
¿La laringitis infantil es grave?
La mayoría de los casos de esta afección respiratoria son de carácter leve y suelen resolverse con antiinflamatorios, con una mejoría notable en el transcurso de pocos días. Los síntomas comunes suelen incluir tos, congestión nasal y, a veces, fiebre baja, sin que representen un riesgo significativo para la salud general del niño.
Sin embargo, en un número no escaso de niños, la inflamación de las vías aéreas puede intensificarse, provocando una tos muy repetitiva, dificultando notablemente el paso del aire y provocando una dificultad respiratoria (disnea). Por este motivo, es de vital importancia que los padres y cuidadores mantengan una vigilancia atenta de la evolución del cuadro clínico. Es crucial aprender a reconocer y actuar ante los signos de alarma que indican que la dificultad respiratoria está progresando o es grave, tales como:
- Estridor laríngeo: silbido inspiratorio o espiratorio agudo, que se intensifica.
- Aumento de la frecuencia respiratoria (respiración más rápida de lo normal).
- Retracciones o hundimiento de la piel entre las costillas, debajo del esternón o en la base del cuello al respirar.
- Coloración azulada (cianosis) alrededor de los labios o en las uñas.
- Irritabilidad o letargo (el niño está muy nervioso o no responde a estímulos).
Ante la aparición de cualquiera de estos signos, se recomienda buscar atención médica de urgencia inmediatamente. En Equipo Médico Ordovás contamos con neumólogo pediátrico a domicilio.
¿Qué hacer en casa si mi hijo tiene tos de perro?
Si la laringitis es leve, estas acciones pueden ayudar a mitigar los síntomas:
- Fomentar la calma: El llanto y la excitación intensifican la inflamación y dificultan la respiración. Mantener al niño tranquilo es fundamental.
- Hidratación abundante: Beber líquidos frecuentemente ayuda a aliviar la irritación de la garganta.
- Exposición a aire fresco o húmedo: Respirar aire frío o vapor puede proporcionar un alivio temporal a algunos niños. Puedes salir brevemente al balcón o cerca de una ventana (siempre bien abrigado), exponer al frío de la nevera o del congelador o permanecer en un baño con la ducha de agua caliente abierta para generar vapor.
¿Cuándo hay que acudir a urgencias?
Debe buscar atención médica de urgencia si el niño o la niña presenta alguno de los siguientes síntomas, ya que podrían indicar una obstrucción significativa de la vía respiratoria:
- Dificultad evidente para respirar (Disnea): Se observa un esfuerzo notable y visible al intentar tomar aire. La respiración puede ser superficial, muy rápida o, por el contrario, muy lenta y entrecortada.
- Respiración rápida o hundimiento de las costillas (Tiraje intercostal/subcostal): Una frecuencia respiratoria anormalmente elevada para la edad o situación, o la observación de que la piel se hunde entre las costillas, debajo del esternón o en la base del cuello con cada inhalación. Esto es un signo claro de que la persona está utilizando los músculos accesorios para respirar debido a un esfuerzo considerable.
- Ruido respiratorio constante incluso en reposo (Estridor): Similar a un chillido o silbido, que se escucha principalmente al inhalar. Si este sonido persiste y no desaparece cuando la persona está tranquila o durmiendo, indica una obstrucción significativa de las vías respiratorias superiores.
- Coloración azulada (Cianosis) alrededor de labios o dedos: La cianosis es un signo de que los niveles de oxígeno en la sangre son peligrosamente bajos. La aparición de un tono azulado o morado en los labios, la lengua, la mucosa oral o las puntas de los dedos requiere intervención médica inmediata, ya que sugiere hipoxemia severa.
- Decaimiento, somnolencia extrema o irritabilidad inusual: En el caso de los niños, puede manifestarse como una irritabilidad inconsolable o una falta total de respuesta a los estímulos. Esto puede ser indicativo de hipoxia cerebral o de una enfermedad sistémica grave.
Estos síntomas pueden indicar una obstrucción importante de la vía respiratoria.
¿Cómo se trata la tos de perro?
El tratamiento de la laringitis dependerá en gran medida de la gravedad de los síntomas y de la causa subyacente.
- Reposo de la voz: Es fundamental reducir el esfuerzo al hablar para minimizar la irritación e inflamación de las cuerdas vocales. Se recomienda hablar lo menos posible o hacerlo en un susurro suave.
- Exponer a un ambiente frío y húmedo.
- Hidratación adecuada: Mantener una buena ingesta de líquidos (agua, caldos, tés) ayuda a mantener las secreciones más fluidas y a humedecer la garganta, aliviando la tos y el malestar.
- Control de la fiebre o el malestar general: Se pueden utilizar medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno, según la recomendación del pediatra y la edad del niño, para aliviar la fiebre y cualquier dolor asociado.
Cuando la inflamación es más pronunciada y compromete la vía aérea, el pediatra puede considerar la administración de corticoides. Su función principal es reducir rápidamente la inflamación y el edema de la mucosa laríngea, lo que resulta en una mejoría acelerada de los síntomas respiratorios. Los antibióticos no son necesarios para el tratamiento de la laringitis, ya que la inmensa mayoría de las laringitis son de origen viral, es decir, causadas por virus (como los virus parainfluenza, adenovirus o el virus sincitial respiratorio), contra los cuales los antibióticos no tienen ninguna eficacia. El uso innecesario de antibióticos solo contribuye a la resistencia bacteriana y expone al paciente a posibles efectos secundarios.
Los antibióticos solo se considerarán si el médico sospecha o confirma una causa bacteriana (lo cual es raro) o si existe una sobre infección bacteriana secundaria.
¿Cuánto dura la tos perruna?
La fase más intensa de la enfermedad, caracterizada por los síntomas más agudos y molestos, habitualmente tiene una duración que oscila entre dos y tres días. Durante este periodo, la sintomatología suele alcanzar su punto máximo. No obstante, es importante destacar que la tos, uno de los síntomas más persistentes, puede prolongarse durante un tiempo adicional una vez que los demás síntomas han remitido. Esta tos residual es común y no necesariamente indica una complicación o una recaída.
En lo que respecta a la recurrencia, la enfermedad presenta una naturaleza que puede ser repetitiva en algunos niños a lo largo de su infancia. Esta tendencia a la repetición es especialmente notable durante las épocas de mayor circulación de virus respiratorios, como pueden ser los meses de otoño e invierno. La inmadurez del sistema inmunitario infantil, la alta exposición a diversos patógenos en entornos como guarderías o colegios y el menor tamaño de la vía aérea de los más pequeños contribuyen a esta susceptibilidad a reinfecciones o episodios sucesivos con distintos virus.
Es fundamental mantener medidas de higiene y prevención para intentar minimizar la frecuencia de estas repeticiones.
¿La tos de perro es contagiosa?
Sí, la transmisión de esta afección es un aspecto importante a considerar. Dado que en la mayoría de los casos estamos hablando de una infección de origen viral, su contagio sigue patrones muy similares a los de un resfriado común o una gripe.
El mecanismo principal de propagación es a través de las secreciones respiratorias. Esto incluye las pequeñas gotas que se expulsan al toser, estornudar o incluso hablar, y que pueden viajar por el aire (transmisión por aerosoles o gotículas) o depositarse en superficies.
Por lo tanto, el contacto cercano con una persona infectada aumenta significativamente el riesgo. Esto puede ocurrir en entornos familiares, lugares de trabajo, escuelas o cualquier espacio con alta concentración de personas.
Para reducir el riesgo de contagio, es fundamental adoptar medidas de higiene y prevención:
- Higiene de manos rigurosa: Lavarse las manos con frecuencia y de manera adecuada (con agua y jabón durante al menos 20 segundos, o usando desinfectante de manos a base de alcohol) es la herramienta más efectiva. Esto evita la transferencia del virus desde las superficies u objetos contaminados hacia nuestras mucosas (ojos, nariz y boca).
- Evitar compartir utensilios: Es crucial evitar compartir vasos, cubiertos, platos, toallas o cualquier otro artículo de uso personal que pueda haber estado en contacto con secreciones orales o respiratorias.
- “Etiqueta respiratoria”: Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con la parte interna del codo o con un pañuelo desechable (y desecharlo inmediatamente) ayuda a contener las gotículas infecciosas.
- Distanciamiento físico: Mantener una distancia prudente de personas que presenten síntomas visibles puede minimizar la exposición a las gotículas respiratorias.
- Ventilación: Asegurar una buena ventilación en espacios cerrados ayuda a dispersar las partículas virales presentes en el ambiente.
Al seguir estas prácticas, se contribuye activamente a la interrupción de la cadena de transmisión del virus.
¿Qué provoca la tos de perro o laringitis en los niños?
La ‘tos de perro’ o tos perruna es el síntoma principal de la laringitis aguda, una inflamación de la laringe y las cuerdas vocales causada generalmente por infecciones virales comunes, especialmente durante los meses de otoño e invierno.
¿Cómo puedo aliviar la tos de perro de mi hijo en casa?
Mantener la calma es fundamental, ya que el llanto empeora la inflamación. Exponer al niño a aire fresco (abriendo la ventana o abrigándolo y sacándolo a la calle unos minutos) o respirar el vapor del baño suele ayudar a reducir la inflamación temporalmente.
¿Cuándo debo acudir a urgencias por una laringitis?
Debes buscar atención médica inmediata si el niño presenta dificultad grave para respirar, hundimiento del pecho o las costillas al tomar aire (tiraje), un ruido fuerte al respirar estando en reposo (estridor), coloración azulada en los labios o somnolencia extrema.

