Alergia a LTP: qué es, síntomas, alimentos y tratamiento
Dra. Ana Laiseca, Alergóloga pediátrica a domicilio en Madrid
¿Te han diagnosticado alergia a LTP y no sabes qué pasos seguir? Se trata de una alergia alimentaria a ciertas proteínas presentes en numerosos alimentos de origen vegetal, especialmente frutas, frutos secos, semillas, legumbres, cereales y hortalizas.
Una de sus principales particularidades es que las LTP son proteínas muy resistentes tanto al calor como a la digestión. Por eso, a diferencia de lo que sucede con otros alérgenos vegetales, cocinar un alimento no garantiza que deje de provocar una reacción.
Además, una persona con alergia a LTP puede tolerar perfectamente algunos alimentos que contienen estas proteínas y reaccionar frente a otros. Incluso puede comer un alimento sin problemas en determinadas circunstancias y presentar una reacción cuando su consumo coincide con factores como el ejercicio físico, determinados antiinflamatorios o el alcohol.
Por ello, tener alergia a LTP no significa necesariamente tener que eliminar de la dieta todos los alimentos que contienen esta proteína. El estudio alergológico permite determinar qué alimentos debe evitar cada paciente y cuáles puede continuar consumiendo.
¿Qué es la alergia a LTP?
LTP son las siglas en inglés de Lipid Transfer Protein o proteína transportadora de lípidos.
Se trata de unas proteínas ampliamente distribuidas en alimentos de procedencia vegetal. Forman parte del sistema de defensa de las plantas y se encuentran especialmente concentradas en las capas externas, por lo que en muchas frutas hay una mayor cantidad en la piel que en la pulpa.
Cuando una persona tiene alergia a LTP, su sistema inmunitario identifica determinadas proteínas LTP como una amenaza y puede desencadenar una reacción alérgica tras consumir un alimento que las contiene.
En España y otros países del área mediterránea, la sensibilización a LTP tiene especial importancia dentro de las alergias a alimentos vegetales.
Una de las LTP mejor estudiadas es Pru p 3, presente en el melocotón, que tiene un papel especialmente relevante en el denominado síndrome LTP.
¿Qué alimentos contienen proteína LTP?
Las proteínas LTP están presentes en una gran variedad de alimentos vegetales. Entre ellos encontramos en variedades de frutas, destacando el melocotón como uno de los alimentos de referencia en este tipo de alergia. Su proteína Pru p 3 se utiliza en el estudio alergológico molecular. También se puede encontrar en frutos secos y cacahuetes (a pesar de ser una legumbre guarda un perfil nutricional similar al de los frutos secos) y otras especies de origen vegetal, como semillas comestibles, hortalizas y verduras, legumbres o algunos cereales.
¿Dónde hay más LTP: en la piel o en la pulpa de la fruta?
La concentración de LTP suele ser mayor en la piel y las capas externas de las frutas que en la pulpa.
Esto explica que algunas personas puedan tolerar determinadas frutas peladas aunque hayan presentado síntomas al comerlas con piel.
Sin embargo, pelar una fruta no garantiza que vaya a ser segura para todas las personas con alergia a LTP, porque también puede existir proteína en la pulpa y el patrón de alergia es diferente en cada paciente.
Pelar la fruta no siempre basta. Debe seguirse la pauta indicada por el alergólogo según la historia clínica y las pruebas realizadas.
¿Cuáles son los síntomas de la alergia a LTP?
La alergia a LTP puede producir reacciones de intensidad muy diferente. Los síntomas pueden aparecer poco después de consumir el alimento y afectar a diferentes órganos.
Síntomas en boca y garganta
- Picor intenso en labios, lengua, paladar o cavidad oral: sensación de prurito o picazón que suele manifestarse inmediatamente tras el contacto con el alimento alérgeno.
- Hormigueo o disestesias: leve adormecimiento o cosquilleo en la mucosa bucal.
- Hinchazón o edema labial: inflamación visible y molestia en el área de los labios.
- Picor, irritación o molestias en la garganta (faringe): sensación de carraspera o prurito retrofaringeo que suele catalogarse dentro del síndrome de alergia oral (SAO).
En algunos pacientes, la reacción alérgica queda estrictamente limitada a esta zona orofaríngea sin progresar hacia síntomas sistémicos más graves.
Síntomas en la piel
Las manifestaciones cutáneas son de las más habituales en las reacciones alérgicas mediadas por IgE a la proteína LTP. Entre los síntomas cutáneos principales destacan los siguientes:
- Urticaria: aparición brusca de habones, habas o ronchas rojizas y elevadas en la piel, suelen ir acompañadas de un picor muy intenso.
- Picor generalizado (prurito): sensación molesta e incómoda de picazón, puede extenderse por amplias zonas del cuerpo o por la piel en su totalidad.
- Enrojecimiento o eritema: rubor y enrojecimiento difuso de la piel, localizado o extendido, producido por el aumento del flujo sanguíneo local durante la reacción.
- Angioedema: inflamación o hinchazón profunda de la piel y mucosas que afecta con especial frecuencia a párpados, labios, lengua u otras zonas corporales o faciales.
Síntomas digestivos
También se puede manifestar reacción alérgica por proteínas de transferencia de lípidos a nivel gastrointestinal. Los síntomas digestivos pueden aparecer de forma aislada o preceder a manifestaciones más graves, por lo que es esencial identificarlos a tiempo. Destacamos:
- Dolor abdominal: Espasmos o calambres intensos en la zona estomacal que se desarrollan de manera brusca tras la ingesta del alimento.
- Náuseas: Sensación de malestar gástrico agudo y ganas de vomitar, vinculadas a la respuesta inflamatoria inmediata.
- Vómitos: Es un mecanismo de defensa del organismo ante la presencia del alérgeno resistente a la digestión.
- Diarrea: Alteración rápida del tránsito intestinal, acompañada frecuentemente de retortijones y deposiciones líquidas.
Síntomas respiratorios
En las reacciones de mayor severidad o de carácter sistémico, los síntomas respiratorios pueden manifestarse de forma aislada o combinados con afectación cutánea y digestiva. Entre las principales alteraciones del aparato respiratorio descritas se incluyen:
- Dificultad para respirar (disnea): Sensación subjetiva de falta de aire o ahogo que puede instaurarse de manera progresiva o brusca tras la exposición al alérgeno.
- Tos persistente: Estornudos o tos seca e irritativa provocada por la inflamación de las vías aéreas superiores e inferiores.
- Sibilancias y pitos audibles: Ruidos agudos al espirar causados por el estrechamiento o broncoespasmo en los conductos respiratorios.
- Sensación de opresión o constricción en la garganta: Sensación de estrechamiento laríngeo o dificultad para tragar, vinculada frecuentemente a la inflamación local o edema faringolaríngeo.
Anafilaxia
La alergia a LTP puede producir reacciones alérgicas sistémicas graves o anafilaxia.
Una reacción con dificultad respiratoria, afectación de varios órganos, mareo intenso, pérdida de conocimiento o signos de afectación cardiovascular constituye una emergencia médica.
Si el paciente dispone de un autoinyector de adrenalina porque se lo ha prescrito su alergólogo, debe seguir su plan de actuación y solicitar asistencia sanitaria urgente.
¿Por qué algunas veces puedo comer un alimento y otras veces me produce alergia?
Esta es una de las características más interesantes de la alergia a LTP. En algunos pacientes intervienen los denominados cofactores, circunstancias que pueden hacer que un alimento que habitualmente se tolera desencadene una reacción o que esta sea más intensa.
Entre los cofactores descritos encontramos:
- Ejercicio físico.
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como determinados medicamentos utilizados contra el dolor o la inflamación.
- Alcohol.
- Infecciones o fiebre.
- Estrés intenso.
- Falta importante de sueño.
- Menstruación.
Esto puede dar lugar a situaciones aparentemente contradictorias. Una persona puede comer un determinado alimento en casa sin presentar síntomas y, en otro momento, desarrollar una reacción después de consumir el mismo alimento y practicar ejercicio.
Por este motivo, cuando se estudia una posible alergia a LTP resulta muy importante explicar al alergólogo qué se había comido y qué había ocurrido durante las horas próximas a la reacción.
¿El ejercicio puede provocar una reacción alérgica a LTP?
El ejercicio es uno de los cofactores más conocidos. En algunas personas, realizar actividad física cerca de la ingesta de un alimento con LTP puede facilitar la aparición de una reacción que no se produciría si el alimento se consumiera de forma aislada.
Por eso, si existe una alergia a LTP diagnosticada, el alergólogo puede establecer recomendaciones específicas sobre cuánto tiempo debe separarse el consumo de determinados alimentos de la actividad física.
Estas pautas deben individualizarse según los antecedentes y el perfil de cada paciente.
¿La LTP desaparece al cocinar los alimentos?
No necesariamente. Las proteínas LTP presentan una elevada resistencia al calor y a la digestión. Esto significa que cocinar un alimento no garantiza la destrucción de la proteína responsable de la alergia.
Por ejemplo, una persona alérgica a una determinada LTP podría reaccionar no solo frente a una fruta fresca, sino también frente a algunas formas procesadas que conserven suficiente cantidad del alérgeno.
Esta resistencia diferencia a las LTP de otras proteínas vegetales más sensibles al calor.
¿Qué puede comer una persona con alergia a LTP?
Esta es probablemente una de las preguntas más importantes después de recibir el diagnóstico. Y la respuesta es: depende de cada paciente. No existe una lista universal de alimentos prohibidos para todas las personas con alergia a LTP.
El hecho de que las LTP estén presentes en numerosos alimentos vegetales no significa que debamos eliminarlos todos. Una persona puede reaccionar frente al melocotón y algunos frutos secos y, sin embargo, tolerar otras frutas, verduras, cereales o legumbres que también contienen LTP.
Por eso el alergólogo debe valorar:
- Qué alimentos han producido síntomas.
- Qué alimentos se consumen habitualmente sin problemas.
- Qué resultados han dado las pruebas alergológicas.
- Si han intervenido cofactores.
- La gravedad de las reacciones anteriores.
Eliminar innecesariamente numerosos alimentos puede producir una dieta excesivamente restrictiva y afectar a la calidad de vida y, especialmente en niños, dificultar una alimentación variada.
Los alimentos que se toleran habitualmente no deberían retirarse por iniciativa propia únicamente porque contengan LTP.
¿Qué fruta no lleva LTP?
Las LTP están ampliamente distribuidas en el reino vegetal y diferentes frutas pueden contener proteínas pertenecientes a esta familia. Por ello, desde el punto de vista práctico, no es aconsejable elaborar una dieta buscando simplemente una lista de «frutas con LTP» y «frutas sin LTP».
Lo importante es determinar qué proteínas reconoce el sistema inmunitario del paciente y, sobre todo, qué alimentos tolera realmente. Dos personas diagnosticadas de alergia a LTP pueden recibir recomendaciones dietéticas diferentes.
Por eso, si toleras habitualmente una determinada fruta, no deberías eliminarla de la dieta simplemente porque hayas leído que puede contener una proteína LTP. Consulta con tu alergólogo antes de introducir restricciones adicionales.
¿Puedo comer fruta pelada si tengo alergia a LTP?
En algunas personas sí. Como las proteínas LTP se concentran especialmente en la parte externa de determinadas frutas, algunos pacientes toleran la pulpa pelada.
Sin embargo, no es una regla aplicable a todos los pacientes ni a todas las frutas.
Una persona que haya presentado una reacción importante no debería probar por su cuenta el mismo alimento simplemente retirándole la piel.
La posibilidad de consumir una fruta pelada debe valorarse de manera individualizada.
¿Cómo se diagnostica la alergia a LTP?
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada.
El alergólogo necesita conocer:
- Qué alimento produjo la reacción.
- Qué cantidad se había consumido.
- Cuánto tiempo pasó hasta que aparecieron los síntomas.
- Qué síntomas se produjeron.
- Si el alimento se había tolerado anteriormente.
- Qué otros alimentos vegetales se consumen habitualmente.
- Si hubo ejercicio, alcohol, medicamentos u otros posibles cofactores.
Posteriormente pueden realizarse pruebas cutáneas y análisis de sangre para determinar IgE específica frente a determinados alimentos y componentes moleculares.
En la alergia a LTP tiene especial importancia el diagnóstico molecular por componentes, que permite estudiar la sensibilización frente a proteínas concretas, como Pru p 3 del melocotón.
En determinados casos puede ser necesario realizar una prueba de exposición controlada con un alimento.
Estas pruebas deben realizarse exclusivamente bajo supervisión médica y en un entorno preparado para tratar una posible reacción alérgica.
¿Tener IgE positiva a LTP significa que soy alérgico?
No necesariamente. Existe una diferencia importante entre sensibilización y alergia clínica.
Una prueba cutánea o una determinación de IgE específica positiva indica que el sistema inmunitario reconoce esa proteína, pero el diagnóstico debe interpretarse conjuntamente con la historia clínica.
Una persona puede presentar sensibilización frente a determinados alimentos y tolerarlos sin síntomas. Esta es otra razón por la que no debemos retirar numerosos alimentos únicamente basándonos en el resultado de una analítica.
El diagnóstico y las restricciones dietéticas deben establecerse por un especialista en Alergología.
¿Cuál es el tratamiento para la alergia a LTP?
El tratamiento se basa fundamentalmente en evitar los alimentos que hayan demostrado provocar reacciones y controlar los posibles cofactores siguiendo las recomendaciones individualizadas del alergólogo. El especialista establecerá además un plan de actuación ante una ingestión accidental.
Dependiendo de la gravedad y de los antecedentes del paciente, puede prescribir medicación de rescate y, cuando esté indicado, un autoinyector de adrenalina.
Las personas a las que se prescriba adrenalina deben conocer cuándo y cómo utilizarla correctamente.
En determinados pacientes también puede valorarse la inmunoterapia específica frente a Pru p 3. Su indicación debe realizarla un especialista tras estudiar individualmente el caso.
¿Se puede desarrollar la alergia a LTP de mayor?
Sí, se puede desarrollar alergia a las LTP de adulto. A diferencia de otras alergias alimentarias, que suelen aparecer en la infancia, la sensibilización a las LTP puede aparecer a cualquier edad.
Incluso tras haber ingerido estos alimentos con total normalidad a lo largo de toda tu vida, el sistema inmunitario puede comenzar a identificar estas proteínas como una amenaza de manera imprevista.
¿La alergia a LTP se cura?
La evolución de la alergia a LTP no es igual en todos los pacientes y actualmente no podemos garantizar que desaparezca espontáneamente.
El objetivo del seguimiento alergológico es conocer con precisión el perfil de alergia, evitar restricciones innecesarias, reducir el riesgo de reacciones y proporcionar al paciente herramientas para actuar correctamente ante una exposición accidental.
Además, la aparición de nuevos alimentos tolerados o de nuevas reacciones puede hacer necesario revisar periódicamente las recomendaciones.
¿Cuándo consultar con un alergólogo?
Es recomendable realizar una valoración especializada si después de comer frutas, frutos secos u otros alimentos vegetales aparecen:
- Picor o hinchazón en boca o labios.
- Urticaria.
- Dolor abdominal o vómitos.
- Dificultad respiratoria.
- Reacciones que aparecen especialmente después de hacer ejercicio.
- Reacciones similares con diferentes alimentos vegetales.
- Episodios de anafilaxia sin una causa claramente identificada.
También es recomendable consultar si ya existe un diagnóstico de alergia a LTP pero se han eliminado numerosos alimentos de la dieta y existen dudas sobre cuáles son realmente necesarios evitar.
Si has presentado una reacción después de consumir frutas, frutos secos u otros alimentos vegetales o necesitas estudiar una posible alergia a LTP, puedes solicitar una consulta con nuestro equipo de Alergología a domicilio en Madrid.
¿Qué es la alergia a la proteína LTP y qué alimentos la contienen?
La LTP (Proteína de Transferencia de Lípidos) es un alergeno vegetal muy resistente al calor y a la digestión. Se encuentra en gran cantidad en la piel de las frutas rosáceas (como el melocotón, manzana o ciruela), además de en frutos secos, legumbres y hortalizas.
¿Cuáles son los cofactores que pueden desencadenar una reacción por LTP?
En la alergia a LTP es frecuente la presencia de cofactores como el ejercicio físico, el consumo de alcohol, los antiinflamatorios (AINEs), infecciones o la menstruación. Estos factores pueden hacer que un alimento que antes se toleraba provoque una reacción más grave (anafilaxia).
¿Se pueden comer las frutas peladas si se tiene alergia a LTP?
Como la mayor concentración de LTP se encuentra en la piel, pelar bien la fruta reduce significativamente la cantidad de alergeno. Sin embargo, esto solo debe hacerse bajo la indicación y supervisión expresa de un alergólogo tras evaluar el grado de sensibilidad del paciente.



