¿Se puede medir la bilirrubina o saturación en casa?
Dra. Isabel Miras Aguilar
La ictericia neonatal es una condición frecuente en recién nacidos que se manifiesta por una coloración amarillenta en la piel y la esclerótica (la parte blanca de los ojos). Este tono amarillento es el resultado de un exceso de bilirrubina en la sangre, una sustancia que se produce de forma natural cuando los glóbulos rojos viejos se descomponen. En los bebés, especialmente en los primeros días de vida, el hígado aún no está completamente maduro para procesar y eliminar la bilirrubina de manera eficiente, lo que lleva a su acumulación.
Si bien la mayoría de los casos de ictericia en bebés son leves y fisiológicos, resolviéndose espontáneamente a medida que el hígado del bebé madura y aprende a procesar la bilirrubina, es crucial monitorear la condición. Niveles extremadamente altos de bilirrubina, si no se tratan, pueden ser neurotóxicos y potencialmente causar una forma de daño cerebral conocida como kernicterus, que puede tener consecuencias graves y permanentes.
¿Qué causa la ictericia?
Existen diversas causas que pueden contribuir a la aparición de ictericia en los recién nacidos:
- Prematuridad: Los bebés prematuros tienen un mayor riesgo de desarrollar ictericia, ya que su hígado está aún menos desarrollado y tiene una capacidad limitada para procesar la bilirrubina.
- Problemas de alimentación: Una alimentación insuficiente, ya sea por dificultad en el agarre al pecho, producción escasa de leche materna o tomas infrecuentes, puede llevar a una menor eliminación de bilirrubina a través de las heces, aumentando su acumulación.
- Incompatibilidad sanguínea: Si la madre y el bebé tienen diferentes tipos de sangre, el sistema inmunitario de la madre puede producir anticuerpos que atacan los glóbulos rojos del bebé, aumentando la producción de bilirrubina.
- Problemas hepáticos o biliares: Aunque menos comunes, ciertas afecciones médicas subyacentes, como infecciones, problemas enzimáticos o anomalías en los conductos biliares, pueden afectar la capacidad del hígado para procesar la bilirrubina.
- Cefalohematoma: La presencia de un hematoma grande en la cabeza del bebé, resultado del parto, puede liberar una gran cantidad de glóbulos rojos que se descomponen y producen bilirrubina.
El diagnóstico de la ictericia se realiza mediante la observación clínica y, si es necesario, análisis de sangre para medir los niveles de bilirrubina. El tratamiento se adapta a la causa y la gravedad de la ictericia, y puede incluir:
- Fototerapia: Este es el tratamiento más común y efectivo. Consiste en exponer al bebé a una luz especial (luz ultravioleta) que ayuda a transformar la bilirrubina en una forma que puede ser eliminada más fácilmente del cuerpo a través de la orina y las heces.
- Asegurar una alimentación adecuada: Fomentar tomas frecuentes y efectivas, ya sea con leche materna o fórmula, ayuda a que el bebé defeque con mayor frecuencia, eliminando la bilirrubina del cuerpo.
- Exanguinotransfusión: En casos muy raros y graves, cuando los niveles de bilirrubina son extremadamente altos y la fototerapia no es suficiente, puede ser necesaria una exanguinotransfusión, un procedimiento en el que se reemplaza una pequeña cantidad de la sangre del bebé por sangre de un donante.
Es fundamental que los padres estén atentos a cualquier signo de ictericia en sus bebés y consulten al pediatra ante la presencia de piel y ojos amarillentos, especialmente si el amarillamiento se extiende por el cuerpo, el bebé está letárgico, no se alimenta bien o tiene fiebre. Un diagnóstico y tratamiento tempranos son clave para prevenir complicaciones graves.
Signos Visibles de Ictericia que Puedes Revisar Tú Mismo en Casa
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La ictericia neonatal es común en recién nacidos. Se caracteriza por causar una coloración amarillenta en piel y ojos. Aunque generalmente benigna, es crucial identificar ciertos signos para una intervención temprana. Los padres deben observar:
- Color Amarillento de la Piel: Empieza en la cara y progresa hacia el cuerpo. Es más visible con luz natural. En bebés de piel oscura, revisar la esclerótica (blanco de los ojos) y las encías.
- Prueba de Presión Suave: Presionar suavemente la piel (frente, nariz o esternón). Si el área queda amarilla un momento tras soltar, indica ictericia. Si no hay ictericia, la piel vuelve a su color normal de inmediato.
- Coloración de Mucosas, Ojos y Uñas: La esclerótica amarilla es un indicador fiable. También se puede revisar la encía y, menos comúnmente, las uñas.
- Otros Signos de Alerta: Somnolencia excesiva, dificultad para despertar, mala succión, menos pañales mojados, heces muy pálidas (acolia) u orina amarillo intenso. Estos, junto con la coloración amarillenta, justifican una consulta médica urgente.
¿Cuándo Buscar Atención Médica?
Si observas alguno de estos signos, o si la ictericia parece extenderse, volverse más intensa o si tu bebé presenta alguno de los signos de alarma adicionales (somnolencia, mala alimentación, cambios en las deposiciones/orina), es crucial contactar a tu pediatra de inmediato. Aunque la mayoría de los casos de ictericia neonatal son inofensivos, una evaluación profesional es esencial para descartar condiciones más serias y asegurar el bienestar del bebé.
Si has observado algún síntoma de los indicados anteriormente y tienes dudas puedes consultar con nuestro servicio de pediatría a domicilio, donde uno de nuestros pediatras iniciará una evaluación visual detallada del bebé desnudo bajo buena luz natural, examinando piel, mucosas y ojos para indicar la presencia y severidad de la ictericia.
En caso de sospecha, y para confirmar el diagnóstico de ictericia y determinar su nivel exacto, se podría recurrir a métodos de medición más precisos:
- Bilirrubina Sérica Total (TSB):
La bilirrubina sérica total (TSB) se mide mediante una muestra de sangre (generalmente del talón del recién nacido), siendo el método más fiable para cuantificar la bilirrubina circulante y guiar decisiones clínicas. - Medición Transcutánea de Bilirrubina:
Muchos hospitales usan un dispositivo de medición transcutánea de bilirrubina. Este cribado no invasivo evalúa los niveles de bilirrubina a través de la piel (frente o esternón) emitiendo luz y midiendo su absorción. Es útil para un cribado rápido y reducir extracciones de sangre, especialmente en bebés con ictericia baja o moderada, pero sus resultados deben interpretarse con precaución. Si la medición transcutánea excede un umbral de riesgo o hay dudas, se confirma con una prueba TSB.
Si la ictericia del bebé supera un umbral de riesgo, el pediatra puede indicar fototerapia. Este tratamiento usa luz azul especial para convertir la bilirrubina no conjugada en fotoisómeros hidrosolubles, facilitando su excreción y reduciendo los niveles en sangre. Se protegen los ojos del bebé y se monitorean la temperatura e hidratación para prevenir la neurotoxicidad.
¿Es necesario pinchar al bebé para medir la bilirrubina en casa?
No siempre. El pediatra a domicilio puede utilizar un bilirrubinómetro transcutáneo, un dispositivo que mide los niveles de bilirrubina colocándolo sobre la piel del bebé, de forma indolora y sin necesidad de extracción de sangre inicial.
¿Cuándo debo preocuparme si mi bebé está amarillo (ictericia)?
Es recomendable consultar a un médico si la coloración amarillenta aparece en las primeras 24 horas de vida, si se extiende hacia el abdomen o las piernas, o si el bebé está muy adormilado y le cuesta comer.
¿Qué ventajas tiene que el pediatra mida la saturación o bilirrubina a domicilio?
Evita el desplazamiento y la exposición del recién nacido a virus hospitalarios. El pediatra evalúa al bebé en su entorno, realiza las mediciones necesarias y decide si es seguro quedarse en casa o si requiere fototerapia hospitalaria.


