Sinovitis transitoria de cadera en niños: todo lo que debes saber
Dra. Teresa Rodríguez del Real
La sinovitis transitoria de cadera (o cadera irritable) es una causa frecuente de cojera aguda en niños de entre 3 y 8 años. A pesar de que su aparición suele preocupar a las familias, se trata de un proceso benigno y autolimitado, que en la mayoría de los casos se resuelve en una o dos semanas con reposo y tratamiento antiinflamatorio.
¿Qué es la sinovitis transitoria de cadera?
La sinovitis transitoria es una inflamación temporal de la membrana sinovial, que recubre el interior de la articulación de la cadera. Esta inflamación provoca dolor, limitación de la movilidad y cojera, pero no daña el hueso ni los tejidos de forma permanente.
Es la principal causa de dolor de cadera en la infancia y no suele dejar secuelas. Sin embargo, es importante que un médico valore al niño para descartar enfermedades más graves como la artritis séptica, que requiere tratamiento urgente.
Causas y factores desencadenantes
Aunque la causa exacta es desconocida, se cree que la sinovitis transitoria está relacionada con una respuesta inflamatoria del sistema inmunitario después de una infección viral o, en algunos casos, tras un traumatismo leve.
Las causas más frecuentes son:
- Infecciones respiratorias previas, como un resfriado o faringitis.
- Respuesta inflamatoria posviral, donde el cuerpo reacciona de forma exagerada a una infección reciente.
- Traumatismo leve, como una caída o golpe que afecta a la articulación.
Es importante destacar que la sinovitis transitoria no es una enfermedad contagiosa ni se transmite entre personas.
Síntomas más frecuentes de la sinovitis transitoria
La sinovitis transitoria puede comenzar de forma repentina, a menudo después de que el niño haya tenido un catarro o una infección de garganta. Los síntomas más habituales son:
- Cojera o negativa a caminar.
- Dolor en la ingle, el muslo o la rodilla. (El dolor puede “viajar” por los nervios, lo que se conoce como dolor referido).
- Limitación de la movilidad de la cadera, especialmente la rotación y también la abducción.
- Fiebre baja o ausencia de fiebre.
- Buen estado general. El niño suele estar activo y con apetito, sin aspecto enfermo.
El dolor puede ser más evidente por la mañana o después de periodos prolongados sentado.
Diagnóstico: por qué es importante la valoración médica
El diagnóstico de sinovitis transitoria de cadera se establece, fundamentalmente, por criterios clínicos y de exclusión. Esto significa que no existe una prueba de laboratorio o de imagen definitiva para confirmarla, sino que el médico debe basarse en la historia clínica detallada, la exploración física minuciosa y la exclusión de otras patologías más graves con síntomas similares.

El desafío diagnóstico reside precisamente en la necesidad imperiosa de descartar una artritis séptica (o pioartritis), la cual constituye una auténtica urgencia médica en pediatría. Una demora en el diagnóstico y tratamiento de la artritis séptica puede llevar a la destrucción rápida del cartílago articular y secuelas permanentes.
Por lo tanto, la exploración física exhaustiva se convierte en la herramienta más importante en el proceso diagnóstico. Una cuidadosa evaluación de la marcha, el dolor a la movilización de la cadera (especialmente la rotación interna) y el estado general del niño (presencia o ausencia de fiebre alta, toxicidad o afectación del estado general) es lo que guiará al médico a decidir si son necesarias pruebas complementarias (como analítica de sangre, ecografía o radiografía) para diferenciar la sinovitis transitoria de entidades más serias.
Durante la valoración, el traumatólogo pediátrico o el pediatra revisará:
- Exploración física: movilidad de la cadera, intensidad del dolor, temperatura y estado general.
- Ecografía de cadera, para detectar si hay líquido sinovial en exceso.
- Análisis de sangre (en algunos casos), para descartar infección bacteriana.
- Radiografía o resonancia, si hay dudas diagnósticas o la evolución no es la esperada.
Si tu hijo presenta dolor en la cadera o cojera repentina, puedes solicitar la valoración de un traumatólogo a domicilio en Madrid, que puede realizar la exploración en casa sin necesidad de desplazamientos, evitando molestias y estrés al niño.
Tratamiento y cuidados en casa de la sinovitis transitoria
El tratamiento de la sinovitis transitoria es conservador y suele ser suficiente con medidas sencillas:
- Reposo relativo: el niño debe evitar actividades intensas, pero puede moverse si no tiene dolor.
- Antiinflamatorios (AINEs): el ibuprofeno es el más utilizado para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
- Hidratación y descanso adecuado.
- Seguimiento médico: si el dolor no mejora en una semana o los síntomas empeoran, es importante revalorar la situación.
En casos más intensos o prolongados, puede ser necesaria una observación hospitalaria breve, especialmente si el niño tiene fiebre o malestar general.
Cuándo acudir al traumatólogo
Aunque la sinovitis transitoria es benigna, hay situaciones que requieren una evaluación médica inmediata:
- Fiebre alta o mal estado general.
- Dolor intenso que no mejora con antiinflamatorios.
- Imposibilidad total para apoyar el pie o mover la pierna.
- Cojera que persiste más de 7–10 días.
- Aparición de hinchazón, enrojecimiento o calor en la zona de la cadera.
Estos signos pueden indicar una enfermedad más grave, como artritis séptica u osteomielitis (infección del hueso), que debe tratarse cuanto antes.
Seguimiento y pronóstico de la Sinovitis Transitoria
La evolución suele ser excelente. En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen por completo en una o dos semanas, sin dejar secuelas.
En algunos niños, especialmente si han tenido infecciones repetidas, la sinovitis puede reaparecer, aunque esto es poco frecuente.
Los padres deben mantener la observación durante los días posteriores y, ante la mínima duda, consultar con su médico o con un traumatólogo infantil.
La sinovitis transitoria de cadera es una inflamación leve y temporal, común en la infancia, que se resuelve con reposo y antiinflamatorios.
Aunque suele tener un curso benigno, es fundamental que un médico evalúe al niño para descartar otras causas graves de dolor o cojera.
Si necesitas una valoración rápida y sin desplazamientos, puedes solicitar la visita de un traumatólogo a domicilio en Madrid, que examinará a tu hijo en su propio entorno con la calma y seguridad que necesita.
Preguntas Frecuentes sobre la Sinovitis Transitoria
¿Qué es la sinovitis transitoria de cadera?
Es una inflamación temporal de la membrana sinovial de la cadera que causa dolor y cojera en niños de 3 a 8 años. Es un proceso benigno y suele resolverse en 1–2 semanas con reposo y antiinflamatorios.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la sinovitis transitoria?
Cojera o negativa a caminar, dolor en ingle/muslo/rodilla (dolor referido), limitación de la movilidad (sobre todo rotación), fiebre baja o ausencia de fiebre y buen estado general. A menudo es más evidente por la mañana.
¿Qué causa la sinovitis transitoria de cadera en niños?
Con frecuencia aparece tras una infección viral reciente (resfriado, faringitis) como respuesta inflamatoria posviral. También puede seguir a un traumatismo leve. No es contagiosa.
¿Cómo se diagnostica la sinovitis transitoria?
Es un diagnóstico clínico y de exclusión: historia y exploración física minuciosa, y, si se precisa, ecografía para ver derrame, analítica o radiografía para descartar patologías graves como artritis séptica.
¿Cuál es el tratamiento de la sinovitis transitoria de cadera?
Reposo relativo, antiinflamatorios (p. ej., ibuprofeno), hidratación y seguimiento. La evolución suele ser favorable en 1–2 semanas; si no mejora, se revalora.
¿Cuándo se debe acudir al traumatólogo infantil?
Si hay fiebre alta o mal estado general, dolor intenso que no cede con antiinflamatorios, imposibilidad total para apoyar, cojera >7–10 días o signos locales de inflamación marcada. Pueden indicar artritis séptica u otra patología que requiere atención urgente.


